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Las protestas dejan escenarios de guerra. El Ejército toma distancia del presidente Daniel Ortega. 

Redacción MANAGUA

EFE  y AFP

Al menos 8 departamentos (provincias) de Nicaragua amanecieron ayer como si fueran escenarios de guerra, luego de enfrentamientos violentos entre manifestantes y policías, durante las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, que en 25 días han dejado 52 muertos.

Calles con barricadas, llantas quemadas, fachadas de casas con daños, edificios públicos o del oficialismo quemados, y manifestantes en alerta, es parte del ambiente que se vive en más de 10 ciudades del Pacífico y del norte.

Tras la jornada, el Ejército tomó distancia  de Ortega al asegurar que “no reprimirá” a la población que se manifiesta contra el Gobierno.

“No tenemos porque reprimir” a la población que se manifiesta en las calles. “Creemos que el diálogo es la solución” para resolver la actual crisis, dijo el portavoz del Ejército, coronel Manuel Guevara, sobre las generalizadas manifestaciones y bloqueos de ruta que sumieron al país en una crisis.

Guevara dijo que la posición de las fuerzas armadas en esta crisis, que lleva casi un mes, esta apegada al mandato constitucional de “proteger objetivos vitales para el funcionamiento del país”.

Pormenores
Los departamentos donde se registraron los mayores hechos de violencia fueron Chinandega, Granada, León, Managua, Masaya y Rivas en el Pacífico, así como Estelí y Matagalpa en el norte de Nicaragua.

Mientras en las ciudades de Masaya y San Juan de La Concepción los enfrentamientos se mantenían al amanecer de ayer, en Matagalpa la población celebró la expulsión de fuerzas de choque oficialistas, conocidas como “turbas”, de la Juventud Sandinista, y de la Policía Nacional.

Aunque los pobladores de las diferentes ciudades reportaron decenas de heridos de bala, disparadas supuestamente por la Policía, hasta ahora no se han confirmado víctimas mortales.

EL DATO
Organizaciones humanitarias elevaron a 63 el número de los fallecidos.
La Alcaldía de Managua reportó que su delegación al este de la ciudad fue incendiada por “vándalos de la derecha”, mientras que los vecinos señalaron que el fuego fue planificado por la Juventud Sandinista y mostraron vídeos en los que trabajadores de la municipalidad aparecían sacando muebles y documentos de la sede antes del incendio.

En San Juan de La Concepción, a 29 kilómetros al sureste de Managua, fueron quemados varios edificios públicos, así como la sede local del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), mientras que en Granada fue calcinado un camión cisterna, con señalamientos y circunstancias similares a las de Managua.

La de anoche fue una de las jornadas más violentas desde que iniciaron las protestas, e inició mientras los nicaragüenses celebraban el ultimátum de tres días lanzado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) al Gobierno para que cesara la represión e iniciar un diálogo nacional que saque al país de la crisis sociopolítica que atraviesa. Ortega aceptó anoche las condiciones de la CEN, pese a lo cual los ataques policiales comenzaron minutos después.

Ayer Nicaragua cumplió 25 días de una crisis originada por multitudinarias manifestaciones a favor y en contra del presidente Ortega, que iniciaron con protestas en rechazo a unas reformas a la seguridad social y que continuaron debido a los muertos a causa de la represión.

Desde que comenzaron las protestas los enfrentamientos violentos causaron 52 muertos, la mayoría entre el 18 y el 22 de abril pasado, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que tiene estrictos criterios de confirmación de víctimas.

El Gobierno y el sector privado no tiene fecha de inicio, pero la Conferencia Episcopal (CEN) que participa como testigo y como mediadora, dio plazo hasta el mediodía del lunes para que Ortega dé pasos “creíbles” para la solución de la crisis. EFE  (Diario La Hora)

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