Compartir

El proceso con las FARC, el impulso de la educación y la disminución de la pobreza son algunos de sus logros.

Redacción BOGOTÁ, AGENCIAS

“Toda persona, toda empresa o todo Gobierno deben tener una visión, un sueño, unos objetivos (…) Los Gobiernos, en particular, deben tener muy claros no solo sus objetivos y prioridades, sino también cómo hacerlos realidad”. Con estas palabras, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, introduce el informe gubernamental “Colombia avanza 2010-2018” sobre el legado de sus dos mandatos.

Según el documento, la educación fue la principal prioridad del gobierno saliente, que aumentó el presupuesto del sector en alrededor del 80%. En los últimos ocho años, este pasó de 20,8 billones de pesos (unos 7.000 millones de dólares) a 37,5 billones de pesos (unos 13.000 millones de dólares), superando incluso al de Defensa. Además, desde 2011, la educación es gratuita hasta el undécimo grado.

El legado social
Durante el gobierno de Santos, 4,7 millones de colombianos salieron de la pobreza monetaria, 5,4 millones de la pobreza multidimensional (que toma en cuenta también el acceso a la salud y la educación, así como el nivel de vida) y 2,8 millones de la pobreza extrema, de acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE). En 2017, el 26,9% de los colombianos, 12.883.000 personas, se encontraban en situación de pobreza monetaria. Asimismo, fueron generados 3,5 millones de puestos de trabajo, reduciendo el desempleo en el país de cerca de 12 millones a unos 9 millones entre 2010 y 2017.

Ante la desigualdad
Sabine Kurtenbach, directora interina del Departamento Latinoamericano del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA), reconoce que, a nivel macroeconómico, Juan Manuel Santos redujo la pobreza en Colombia. Sin embargo, hace hincapié en que se trata de un “proceso precario”, puesto que lleva mucho tiempo hasta que se vuelva sostenible. Para que las personas que acaban de superar el umbral de pobreza no vuelvan a caer en ella, se precisa un modelo económico que garantice un trabajo digno, explica.

Si bien, según el Índice de Desarrollo Humano (IDH), Colombia es un país de ingreso medio, la experta destaca que la desigualdad sigue siendo un grave problema. De acuerdo con cifras del DANE, el coeficiente para medir la desigualdad en los ingresos, se redujo de 0,560, en 2010, a 0,508, en 2017. El cero equivale a la perfecta igualdad, donde todos tienen los mismos ingresos, y el uno a la perfecta desigualdad, donde una persona tiene todos los ingresos, y los demás, ninguno. En el caso de Colombia durante la presidencia de Santos, los números reflejan una reducción constante, pero insuficiente, de la desigualdad.

Tareas pendientes
En los últimos ocho años, la economía colombiana no dejó de crecer de forma moderada. En 2014 todavía se registró un incremento del PIB del 4,4 por ciento. No obstante, en los años siguientes, este se redujo hasta el 1,8 por ciento, en 2017.

En entrevista con la agencia EFE, el experto en política económica Javier Garay, de la Universidad Externado de Colombia, señala que el crecimiento del PIB en los primeros años de Santos se debe, en parte, a las medidas adoptadas por los gobiernos anteriores. Para Garay, la desaceleración del crecimiento está relacionada con el descenso de los precios de las materias primas, la ralentización de la economía china y el ritmo moderado de la economía estadounidense.

Sabine Kurtenbach señala que, como país exportador de petróleo, Colombia se vio especialmente afectada por la caída de los precios del oro negro. En su opinión, a nivel macroeconómico, el gobierno saliente logró estabilizar el país. No obstante, queda pendiente la diversificación de la economía.

Cambio de imagen
“A nivel internacional, Santos logró mejorar la imagen de Colombia”, dice la experta del GIGA. En mayo de este año, el presidente anunció el ingreso de Colombia a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), como primer país de América Latina, así como a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el tercero en la región después de Chile y México.

Kurtenbach califica la membresía del país sudamericano a la OCDE, conocida como el club de los países desarrollados y pacíficos, como un “gran éxito diplomático” que refleja una serie de reformas institucionales necesarias para formar parte de esa organización.

El ingreso a la OTAN lo considera sobre todo un logro simbólico puesto que, en este caso, no se trata de un grupo selecto, sino de socios globales muy heterogéneos. (Con Viola Träder – DW)

La inversión extranjera
° Entre los éxitos de Santos también se puede destacar el hecho de que la inversión extranjera bruta se duplicara en los últimos ocho años, en relación a los ocho años anteriores bajo Álvaro Uribe, al pasar de 6.400 millones de dólares anuales, en promedio, a 14.509 millones de dólares.

Además, Colombia recuperó en 2011 el grado de inversión BBB-, el cual fue elevado en 2013.

Finalmente, la paz con las FARC también tendrá un efecto positivo en el mediano y largo plazo sobre la economía colombiana, en cuanto a inversión y creación de empleo. (Diario La Hora)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí