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La migración forzada de venezolanos es un desafío regional. La salida a países sudamericanos creció en casi 900% desde 2015. Colombia es el país con mayor recepción: alrededor de 600.000 personas. En Ecuador se encuentran algo más de 39.500. El 8% de la población venezolana tiene al menos un familiar migrante.

La crisis estructural que vive Venezuela ha empujado en la última década a 1,6 millones de sus compatriotas a trashumar por 15 países. Es como si todos los pobladores de Cuenca, Ambato, Santo Domingo de los Tsáchilas y Portoviejo dejaran sus hogares.

De toda la población migrante, más de la mitad se concentra en Sudamérica. Colombia y Chile encabezan la lista de países de recepción, con 600.000 y 120.000 personas, respectivamente. En tercer lugar se encuentra Ecuador, con 39.519 venezolanos, según un reciente informe de la Organización Internacional de Migraciones.

Más allá de América Latina, EE.UU. con 290.000 personas y España con 209.000 son polos fuertes de recepción de venezolanos.

El pico de este proceso se marca entre 2015 y 2017. Y mientras el presidente Nicolás Maduro niega que haya crisis, la salida de sus compatriotas hacia Sudamérica ha crecido en cerca del 900%. Así, la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (Encovi), un trabajo conjunto entre las universidades Simón Bolívar, Central y Católica Andrés Bello, indica que a 2017 el 8% de la población tiene al menos un familiar migrante.

Esta situación afecta a 416.423 hogares. De ellos, solo algo más de 109.000 son receptores de remesas. Es decir, la mayoría de quienes emigran apuesta por una nueva vida lejos de casa.

En los últimos días se ha reportado, en cambio, un notable flujo migratorio hacia Brasil. De hecho, Ligia Bolívar, del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, anota que alrededor de 5.000 venezolanos dejan diariamente su país por los puntos fronterizos de Colombia y Brasil. Lo dijo el viernes anterior ante la CIDH, en las audiencias de República Dominicana. Para Bolívar, en Venezuela “ya no hay Estado”.

La sociedad civil presente en Santo Domingo pidió a la CIDH que inste a los países de recepción a flexibilizar por razones humanitarias los requerimientos de documentos. El pedido tiene eco. El comisionado Francisco José Eguiguren dijo que la migración forzada de venezolanos “necesita una respuesta regional”. En Ecuador, sin embargo, la Asamblea anuncia un proceso de fiscalización de los alcances de la Ley de Movilidad Humana… (Diario La Hora).

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