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EFE

No estaba presente, dijeron que su vuelo se había retrasado, pero cuando el flamante presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, nombró a Nicolás Maduro, los presentes comenzaron a gritar: “dictador, dictador”.

El video de esa escena se volvió viral en redes sociales enseguida, provocando reacciones tanto a favor como en contra.

Pero la visita de Maduro iba a provocar más polémicas. Un grupo de manifestantes se concentró previamente en los alrededores del Palacio Legislativo de San Lázaro, en Ciudad de México, donde López Obrador fue investido, para protestar contra la presencia del mandatario venezolano.

“Maduro, asesino” o “Traidor” fueron algunos de los textos que se pudieron leer en las pancartas que alzaron contra el mandatario venezolano, uno de los más de 100 representantes de unos 50 países que estuvieron invitados.
Junto a los manifestantes que cargaron contra Maduro también se pudo ver a otro grupo que le dio su respaldo, y que portó una pancarta con el lema “El pueblo de Villa y Zapata le da la bienvenida”.

100 
universidades públicas ofreció crear López Obrador.

Por otra parte, en el interior del Congreso, legisladores del conservador Partido Acción Nacional (PAN) colgaron una gran pancarta con el texto “Maduro, no eres bienvenido” al inicio de la sesión.

Entre quienes estuvieron presentes contaron el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence; el rey de España, Felipe VI; el presidente de Colombia, Iván Duque; el de Ecuador, Lenín Moreno; y el de Bolivia, Evo Morales.

Su tardía llegada a comer

Maduro, finalmente, llegó por la tarde, para participar en la recepción privada que encabezó el nuevo mandatario mexicano.

Arribó directamente al Palacio Nacional, ubicado a un costado del Zócalo, acompañado por su esposa, Cilia Flores. Ambos se giraron hacia los asistentes antes de entrar en el recinto, sede del Ejecutivo mexicano, y saludaron sonrientes.

El discurso del Presidente

El izquierdista Andrés Manuel López Obrador reivindicó ayer a los pobres y desposeídos mexicanos y dijo que serán prioridad durante su administración, en su discurso de toma de posesión.

López Obrador dijo que el Estado se ocupará de disminuir las desigualdades sociales, no se seguirá desplazando a la justicia social de la agenda del Gobierno y no se condenará “a quienes nacen pobres a morir pobres”.

“Todos los seres humanos tienen derecho a vivir y ser felices. Es inhumano usar al Gobierno para defender intereses particulares y desvanecerlo cuando se trata de proteger el beneficio de las mayorías”, apuntó.

“Es pertinente exponer con toda claridad: vamos a atender y a respetar a todos, vamos a gobernar para todos y vamos a dar preferencias a los vulnerables y los desposeídos. Por el bien de todos, primero los pobres. Nuestra consigna de siempre, se volverá hoy principio de gobierno,” agregó. (Diario La Hora)

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