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SE ACABÓ LA CONSULTA, SE FUE CORREA A INVERNAR. LLEGÓ EL MOMENTO PARA QUE LENIN MORENO PONGA A MARCHAR CON BUEN RITMO AL PAÍS. EL ECONOMISTA ALBERTO ACOSTA BURNEO, DE ANÁLISIS SEMANAL, REPASA LAS ACCIONES ECONÓMICAS DEL GOBIERNO QUE, A SU CRITERIO, SOLO SIGUEN LOS PASOS DE SU ANTECESOR. CON DOS DATOS QUE SORPRENDEN: EL RITMO DE ENDEUDAMIENTO HA CRECIDO CON MORENO, IGUAL QUE LA BUROCRACIA: HAY 50.000 EMPLEADOS PÚBLICOS MÁS.

Una vez conocidos los resultados de la Consulta Popular, ¿se cumplieron las expectativas?

Sí, al menos eso es lo que decían las encuestas, es lo que se esperaba. Pero lo más importante ahora es que viene después. Y creo que por ahí vamos a ver menos sorpresas de las que se pensaba. Si bien el gobierno de Lenin Moreno puede decir que ganó, en el fondo estos resultados dejan a un gobierno débil porque ahora empiezan las disputas políticas .

Es decir, ¿el triunfo en la Consulta significa al mismo tiempo el inicio del desgaste político del gobierno de Lenin Moreno?

La Consulta marcó el fin de la luna de miel. Terminó ese periodo. Hasta ahora el enemigo común para Lenin y la oposición era Correa y todos enfocaron sus energías en como bloquearlo. Una vez logrado su objetivo, la oposición debe cambiar su discurso y los grupos sociales van a comenzar a demandar resultados. Ese es el mayor problema de Lenin: ahora tuvo un apoyo muy amplio de gente que lo apoyó abiertamente o se abstuvo de criticarlo. Eso termina ahora y Lenin tendrá que definir con qué grupos se alinea definitivamente. Y viendo la composición de los votos en la Asamblea y los resultados de la Consulta, Lenin finalmente va a tratar de alinearse con sus aliados naturales, los correístas. Vamos a tener un gobierno que intenta darle gusto a esta línea del socialismo del siglo XXI, que me parece el gran ganador de la Consulta, porque logra consolidarse y lograr la permanencia en el tiempo a través de un proceso de transformación. La estrategia de Lenin hasta ahora ha sido que todo cambie para que todo siga igual.

¿Y las señales de apertura que ha enviado Lenin Moreno? Puso la pregunta para derogar la ley de Plusvalía, se reunió con economistas ortodoxos que no son de la línea de su gobierno…¿no dan esperanzas de un cambio?

No creo que Lenin vaya a dar un giro. La ley de Plusvalía fue eliminada a través de la Consulta, pero ya lo dijeron muy claro: van a enviar un proyecto de ley para sustituirla por otra nueva. Porque mantienen el objetivo de, entre comillas, evitar la especulación. No es que desaparece la política de intervencionismo estatal, de control de precios, de control en el mercado. Eso mas bien se mantiene y se ratifica. Habrá otra ley, pero con los mismos objetivos que la anterior. No hay cambios por ese lado. ¿Las reuniones con los economistas? Pasará lo mismo que las reuniones con los empresarios. Es un tinglado más donde simplemente se reúne, se conversa, pero no se llega realmente a concretar cambios en política económica. Moreno no solo reunió con economistas ortodoxos, también con los heterodoxos, y dijo que se iba reunir con los de todas las tendencias, pero eso no significa que vaya a seguir sus políticas de ninguna manera. Si Moreno decide adoptar una política liberal, va a perder un apoyo importante en la Asamblea, los correístas, que son una fuerza importante. Lenin ahora va a jugar a dos aguas: por un lado, la línea correísta a los que deberá contentar, y por el otro lado, la realidad económica, que no permite seguir aplicando políticas que no impulsen la producción. Vamos a vivir en este juego, a ver quien hala más. Si va a prevalecer el pragmatismo al que puede arrastrar la realidad económica o si prevalecen los requerimientos ideológicos de la línea correísta.

“No creo que Lenin vaya a dar un giro. La ley de Plusvalía fue eliminada a través de la Consulta, pero ya lo dijeron muy claro: van a enviar un proyecto de ley para sustituirla por otra nueva. Porque mantienen el objetivo de, entre comillas, evitar la especulación”

¿Y hasta dónde se puede estirar esa política correísta de endeudamiento agresivo del Estado? Llegará un momento en que la cuerda ya no estire más.

Todo tiene un límite. Cuándo, no lo podemos saber, lamentablemente. Esa es la parte más difícil de responder.

El presidente ha confirmado en USD 69.000 la carga de deudas del Estado. Es una cifra que impresiona.

Este gobierno ha llegado a extremos que ni Correa se atrevió a llegar. El año pasado, el gobierno de Lenin Moreno se endeudó en USD 15.800 millones. Descontado lo que se usa para pagar deudas, el neto fue de USD 8300 millones. Mientras que en el año de la crisis, 2016, ese financiamiento neto fue de tan solo USD 5400 millones.

Es decir, ¿el gobierno de Lenin Moreno se está endeudando más que el de Correa?

Está acelerando el ritmo de endeudamiento a lo que hacía Correa. Claro, ese endeudamiento tiene un efecto en la economía. Con USD 8300 millones netos de deuda, la economía tiene más actividad. Por eso el FMI habla de un crecimiento del 2,7%. Es lógico un crecimiento así con ese nivel de endeudamiento. El problema es que ese crecimiento está basado en el consumo, en el gasto, no en la inversión. Así, mientras la economía crece, la inversión sigue cayendo. Ese es un problema muy grave porque esa situación es insostenible. El día que el gobierno no logre endeudarse, por ejemplo si este año no repite esa “hazaña”, la economía va a sentir de nuevo un bajón. ¿Hasta cuándo se puede sostener esto? Eso depende de los inversionistas. Muchas cosas pueden pasar. El año pasado hubo una señal de pánico muy corta, con el default de Venezuela, y un analista internacional dijo que Ecuador era el país con el segundo mayor riesgo de caer en default, tras Venezuela. Inmediatamente, subió el riesgo país. El gobierno aplicó una estrategia de contingencia, invitó al FMI, montó todo un escenario para generar confianza en los inversionistas y lo consiguió. No sabemos si eso lo podrá sostener en el futuro.

Hay que decir que el gobierno de Moreno ha conseguido mejores tasas de interés con la nueva deuda. Con Correa era del 10%, ahora está en 8%.

Aquí hay que aclarar: no es que el gobierno ha logrado mejores tasas de interés. Lo que sucede es que las tasas de interés dependen del riesgo país. Y el riesgo país depende del precio de petróleo. Los ingresos y los gastos que tenga un gobierno. En el caso ecuatoriano, los ingresos vienen del petróleo y los impuestos. Si suben los impuestos, también baja el riesgo país, porque tiene más ingresos el Estado. Lo que ha sucedido ahora es que han mejorado los precios del petróleo a niveles bastante superiores al tiempo de la crisis, USD 65 por barril de crudo, pero que son todavía lejanos a los USD 100 por barril en los años anteriores. Aún así, son muy buenos precios y eso hace que el riesgo país mejore y los costos de financiamiento sean más bajos. Esta es una variable exógena, el gobierno no ha hecho nada para que ese riesgo país baje.

“No es que el gobierno ha logrado mejores tasas de interés. Lo que sucede es que las tasas de interés dependen del riesgo país. Y el riesgo país depende del precio de petróleo. Lo que ha sucedido ahora es que han mejorado los precios del petróleo, a USD 65 por barril”

¿Qué pasó con la llamada por el gobierno “ley de reactivación económica” que aprobó la Asamblea con una serie de cambios? ¿Se reactivará la economía?

El gobierno busca con esa mal llamada ley de reactivación seguir financiando el gasto público. Esa es su prioridad. Es una ley destinada a cerrar la brecha fiscal. Por eso el centro de esta ley es subir el impuesto a la renta, que afecta sobre todo a las empresas más grandes, y lo que hace es cargar costos adicionales al sector productivo para poder financiar gasto público. Y con mayores impuestos suben los costos de producción y baja la oferta, con eso suben los precios a los consumidores finales. Quienes pagamos, finalmente, el costo de esa política somos los ciudadanos. No entendieron que el problema de la economía son los costos de producción. Somos un país muy costoso para producir, que le cuesta competir, no podemos competir con los productos de los países vecinos y eso se evidencia en el contrabando, que no es el problema, es el síntoma de nuestras ineficiencias, de nuestra falta de competitividad.

Y esta ley se aprueba después de los diálogos que mantuvo Lenin Moreno con los empresarios.

Eso fue el cierre de los diálogos, con esta ley se mató toda esperanza de que los diálogos tengan algún sentido, porque fue en sentido contrario a lo que se había dialogado. El sector empresarial había expuesto lo importante que era reducir los costos de producción. En una década, los precios en Ecuador subieron 25 puntos porcentuales más de lo que subieron en Estados Unidos. Ese es nuestro encarecimiento.

“La inflación nuestra fue 25 puntos más que la norteamericana en la última década. Ese es nuestro problema para poder competir. El gobierno desconoce o no entiende las demandas del sector empresarial”

¿Hablamos de que ganamos en inflación a Estados Unidos?

La inflación nuestra fue 25 puntos más que la norteamericana en la última década. Ese es nuestro problema para poder competir. El gobierno desconoce o no entiende las demandas del sector empresarial.

En el tema de la competitividad el gobierno saca a relucir que ya se aprobó una disminución de las tarifas eléctricas para las empresas, en horario nocturno.

Es una medida que va en la línea correcta, es muy positiva, lamentablemente insuficiente porque se escogió aplicar ese descuento -del 33% aproximadamente- en el horario que las empresas no trabajan. No es fácil para las empresas cambiar sus horarios a la noche. Si bien la intención es correcta, y la felicito, es una medida tibia. Si se quiere beneficiar con esta disminución de las tarifas, había que aplicarla en los horarios que las empresas sí trabajan.

Este gobierno también implementó la tasa aduanera a las importaciones. ¿Cuáles son sus efectos?

Esa medida ratifica que la prioridad para este gobierno es la misma que la del anterior: sostener el gasto público. Segunda prioridad: restricción del comercio, sustitución de importaciones, bloquear las fronteras para que se produzca internamente. Y la tercera prioridad tiene que ver con la liquidez. Esa preocupación permanente del gobierno de que nos vamos a quedar sin dólares. La tasa agrava aún más nuestros problemas de competitividad y sigue encareciendo los precios en el mercado doméstico.

¿Cómo están las cifras del empleo en este gobierno?

Como la economía tuvo una ligera recuperación, con crecimiento del 2,7% según el FMI, las cifras de empleo comienzan a tener ciertos signos de recuperación. En cuanto al empleo adecuado urbano, a diciembre pasado se produjo un incremento de 231.000 empleos adecuados. Esto significa que ahora 50 de cada 100 personas activas tiene un empleo adecuado. Es mejor que la cifra registrada en 2016, cuando 48 de cada 100 tenía un empleo adecuado. Pero todavía estamos muy lejos de los niveles previos a la crisis. Por decir, en septiembre de 2014, 58 de cada 100 ecuatorianos tenían un empleo adecuado. Es decir 8 de cada 100 ecuatorianos todavía no recupera su empleo, después de la crisis.

¿Y el empleo en el sector público? ¿Ha crecido o disminuido?

Vemos que la austeridad no ha llegado al sector público y todo se queda en los discursos, nada llega a la práctica. Con las cifras del INEC, a diciembre del año pasado, vemos que el empleo en el sector público crece, alcanzando los 719.000 empleos, esto es 50.000 más que el mismo mes del año anterior. El gobierno no reconoce en este rubro ninguna necesidad de austeridad, de poder reducir el gasto, que es la parte más vulnerable a las finanzas públicas.

Al comenzar su gobierno, Lenin Moreno dispuso cerrar la Secretaría del Buen Vivir, los ministerios Coordinadores, dio la impresión de una reducción de la burocracia…

Y emitió un decreto de austeridad, con el que pensaba ahorrarse USD 500 millones. Y probablemente ocurrió aquello, no lo dudo. Lo que pasa es que el gobierno tiene una política de cumplir promesas de campaña muy ambiciosas. Moreno llegó al poder prometiendo mucho gasto público. Por ejemplo, el Plan Toda una Vida, desde la cuna hasta la tumba. Eso es mucho dinero. Por eso lo que está haciendo el gobierno es, ahorrando por un lado, dejando de invertir, porque ha reducido los montos de inversión de manera significativa, pero eso no significa que el gasto total cae. Lo que ahorra por ese lado lo gasta en los otros programas. Está cambiando el enfoque de donde se debe gastar. Pero el gasto en su conjunto sigue subiendo, según lo que está presupuestado para este año.

¿Qué se puede esperar de la Comisión de auditores de la deuda que ad horonem fueron escogidos por el Contralor Pablo Celi para que le ayuden a esclarecer las condiciones de la deuda externa adquirida en el gobierno anterior? ¿Qué dirán los compradores de deuda?

Eso genera siempre incertidumbre a nivel internacional y ese anuncio generó cierto nerviosismo. Y subió el riesgo país, con lo que se encarece el financiamiento. Sin embargo, creo que es una Comisión necesaria. Espero que de las primeras cosas que haga esa Comisión sea transparentar la información de la deuda, porque la verdad es que nos ocultaron durante una década el verdadero endeudamiento y sus condiciones. Los contratos no fueron públicos y se manejó todo en secreto. Y eso lleva a la corrupción y malos manejos. Esa es la primera función de esta Comisión, determinar la verdad de la deuda. Ojalá el gobierno lo vea de esa manera y eso se refleje en las estadísticas del Estado, no solo en los discursos políticos. Eso sería un gran logro de la Comisión. Por otro lado, la Comisión también debe ver las condiciones pactadas, si eran adecuadas o pudieron ser mejores. Alguna enseñanza hay que sacar de todo esto. Si no identificamos los errores, como garantizamos que no se vuelvan a repetir. Y el tercer tema es los usos de esos recursos. Si se utilizaron en cosas necesarias, aunque ya vemos que no fue así. Hay muchas obras sobredimensionadas.

¿Y si esta Comisión determina que hay deuda ilegítima, como en su momento lo hizo el gobierno de Correa?

El gobierno ya dijo que cumplirá sus obligaciones y es lo correcto. Se entiende que lo hace porque es un gobierno que depende del financiamiento externo. No puede cortar el cordón umbilical del bebé estando en la barriga de la mamá, porque se alimenta a través de ese cordón. Lo mismo sucede con el gobierno, que por ese cordón se alimenta de financiamiento que le permite mantener su esquema de impulso desde el consumo, esquema que funciona con el endeudamiento.

Con este escenario, ¿qué le parece que el gobierno haya reactivado el proyecto de la refinería de Manabí?

Si es que hay algún interesado, que bueno, bienvenido sea, pero que sea inversión privada y a riesgo del que va a invertir. No me parece adecuado que el gobierno quiera asumir más deuda para poder financiar este proyecto, ni asumir el riesgo empresarial de ese proyecto. Es un proyecto grande y riesgoso, que debe ser manejado por los que conocen del tema. El gobierno no conoce de refinerías, no es un actor mundial importante de refinerías. Por eso no debe arriesgar en esto la plata de los ecuatorianos. Que vengan los inversionistas que sepan del negocio.

En el discurso se habla de eso, de atraer inversiones para los grandes proyectos.

Debe haber un cambio de mentalidad en la búsqueda de inversiones. Ahora el gobierno insiste en estos mega proyectos y arma sus carpetas para enseñarle a los inversionistas. No es como funciona el asunto. La preocupación debería estar, no en esos grandes mega proyectos que sirven para tomarse una foto, y es una inversión por más grande que sea, sino que debería preocuparse en las inversiones pequeñas, esas con las que no se toman la foto. Esas no se están dando en el país y hay que incentivar para que vengan esas empresas de las más pequeñas a las más grandes. Y eso no se logra con más impuestos ni encareciendo el país. (Marlon Puertas – Focus Ecuador)

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