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Si no fuese necesario cumplir la Ley y el protocolo, el juicio político al Fiscal se hubiera terminado en 3 minutos y 20 segundos. Los 10 segundos que se tomó Carlos Baca Mancheno para decir: “Parecería ser que el prisma sobre el cual se va a medir mi cumplimiento de funciones es una rueda de prensa. ¿Qué habrían hecho ustedes, señores asambleístas? ¿Se habrían quedado callados?”. Luego, los 10 segundos que se tomó Henry Cucalón, uno de los interpelantes, para responder: “No es problema de la rueda de prensa. ¡Qué simplismo! Es por violar la Ley. Ese es el tema de fondo. ¿Ustedes creen que él va a investigar la ruta del dinero de la corrupción?”. Y, finalmente, los 3 minutos que se tomó la Asamblea para censurarle y destituirle con 128 votos.

Pero había que cumplir la Ley y el protocolo. Entonces, el asunto no se pudo resolver en 3 minutos, sino en 10 horas y media. Pero el resultado es el mismo. Carlos Baca Mancheno, el exasesor de Rafael Correa, el exintegrante de la comisión que ayudó a apuntalar la tesis correísta sobre el 30-S, dejó ayer de ser el Fiscal General.

Para usar una comparación, una parte de la sesión pudiera haber sido una partida de ‘ping pong’. Por ejemplo, cuando Baca parafraseó a Ortega y Gasset y dijo “Yo y mis circunstancias”, para intentar explicar lo ‘difíciles’ que fueron sus 11 meses en el cargo. Y cuando Cucalón (PSC) le respondió que Ortega y Gasset debía estarse “revolcando en su tumba” por la comparación.

O cuando Baca recitó todos los casos que ha enfrentado y cómo la mayoría ha involucrado a exaltos funcionarios de Correa: Jorge Glas, Carlos Pólit, Alecksey Mosquera, Carlos Pareja, Pedro Delgado, Walter Solís, Iván Espinel… Incluyó en su lista la reciente investigación que llevaba contra el propio Correa por el supuesto aporte de las FARC a su primera campaña. Y Cucalón contestó: “Ahora resulta ser que todo se dio por él, cuando en la práctica, si no hubieran existido las delaciones y los procesos venidos desde el exterior, aquí no hubiera pasado nada”.

O también cuando Baca ofreció disculpas por sus declaraciones durante toda la semana, en las que llamaba a los asambleístas cobardes en tono amenazante. Y Cucalón las calificó como “disculpas con piola”.

Los discursos

Baca habló tranquilo, fuerte, pausado, aunque en ocasiones se balanceaba de un lado hacia el otro tras el atril. No perdió el control. Y el único momento en que se vio molesto fue cuando le reclamó a Cucalón que había dicho “una docena y media” de adjetivos en su contra y le dijo que le gustaría ver si, renunciando a su inmunidad, se atrevería a decirle lo mismo.

Baca insistió muchas veces en que se lo juzgaba solo por una rueda de prensa. Y juró que sus problemas empezaron el día en que se metió con “el hombre más poderoso del país”, en referencia al excontralor Carlos Pólit.Habló durante casi dos horas y este es el resumen de su defensa: “Yo no voy a poner a la Fiscalía al servicio de la política. Si eso significa que deba retirarme del cargo, lo haré mil veces. Nadie es imprescindible en ninguna batalla. Mucho menos yo”.

Cucalón, en cambio, insistió bastante en que no se trataba de un juicio por la rueda de prensa, sino por haber violado el procedimiento legal para hacer público el audio de la conversación.

Y sí, usó muchos adjetivos. “Un mal político disfrazado de un pésimo fiscal”, le dijo. Y recordó que fue “la mano derecha e incondicional de Rafael Correa y que ahora, para variar, lo ha negado”.

“Nuestro país necesita un Fiscal General que sea obediente de la Ley, no uno que sea capaz de torcer la Ley”, concluyó.

La larga jornada

Claro, entre la instalación de la sesión, a las 11:00, y la votación, a las 21:30, pasaron muchas cosas. Lo primero fueron cuatro horas de lectura monótona y adormecedora de las 137 páginas del informe de la Comisión de Fiscalización que motivó el juicio político. Cuando iba cerca de las 100 páginas, de estar casi tres horas en la misma posición y luego de varios sorbos de agua, la secretaria de la Asamblea, María Belén Rocha, tuvo que dejar leer y encargar la tarea a su prosecretario. Únicamente volvió para leer  la parte final.

José Serrano, el destituido expresidente de la Asamblea, llegó a la sesión. Muchos de sus colegas hasta hicieron fila para saludarle. Llegaba a los tiempos. Fue de los pocos que no se movió nunca. Escuchó a Baca mirándolo fijamente, escuchó a Henry Cucalón mirándolo fijamente, quieto. Y así mismo escuchó a César Carrión, el otro interpelante, incluso cuando le dijo que él, como ministro del Interior, lo acusó en el caso del 30-S.

El desenlace

Pasadas las 21:30, cuando todos comenzaban a guardar sus cosas para irse y tras las intervenciones de 12 asambleístas en el debate, la presidenta de la Asamblea, Elizabeth Cabezas, abrió la votación. De los 131 presentes en ese momento, 128 votaron a favor de la destitución.

Se abstuvieron Silvia Salgado (PS), Julio César Quiñónez (PAIS) y Guadalupe Salazar (PAIS). No hubo tiempo para reconsideraciones. “Se clausura la sesión”… Y la frase desató la salida. En menos de 10 minutos, las luces se apagaron.

Datos sobre la frontera

°   Que podía ser su último día como fiscal, dijo Baca Mancheno en medio de su discurso. Y que por eso no podía desaprovechar la oportunidad para ofrecer datos sobre lo que está pasando en la frontera norte. Inició con una diapositiva titulada: “Transformación de la dinámica del narcotráfico”.

Aseguró que existen 27 pasos ilegales en la zona comprendida entre Nariño y Putumayo, en Colombia, y Esmeraldas y Carchi, en Ecuador. Que hay nueve bandas criminales armadas en esa zona y que del lado colombiano existen 67.000 hectáreas de cultivo de coca. Que cada cosecha de todo ese terreno representa unas 67 toneladas de cocaína y que los productores pueden tener entre 3 y 4 cosechas al año. Es decir, que cada año se pueden llegar a producir hasta 260 toneladas. Cada tonelada, explicó, cuesta 5.000 millones de dólares.

Aseguró que en octubre del año pasado se produjo un “giro” en torno a la lucha contra el narcotráfico y que ya no se conformaban con los decomisos de droga, sino que comenzaron a cortar las líneas de suministro de estos grupos. “Y empezaron a caer y a sentirse incómodos, atacados, amenazados”. Hasta ahora, concluyó el Fiscal, van 44 procesados. (Diario La Hora)

FRASES

Yo no voy a poner a la Fiscalía al servicio de la política. Si eso significa que deba retirarme del cargo, lo haré mil veces”.

Carlos Baca Mancheno,
Exfiscal general. 

Nuestro país necesita un Fiscal General que sea obediente de la Ley, no uno que sea capaz de torcer la Ley”.

Henry Cucalón,
Asambleísta interpelante (PSC)

Votación. José Serrano reapareció ayer en el Pleno

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