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Entrevista a César Ulloa Tapia, politólogo

¿Qué papel han cumplido los vicepresidentes en el país, desde el retorno a la democracia?

Sus atribuciones siempre han sido las delegadas por el Presidente. Pero al menos dos figuras han sido decisivas en la historia. Alberto Dahik y Jorge Glas. El primero fue responsable del manejo del área económica en el gobierno de Sixto Durán Ballén. El segundo estuvo a cargo de los sectores estratégicos del Estado, en la administración de Rafael Correa. Tanto Dahik como Glas han tenido problemas. Se inició un juicio político que no terminó ni en censura ni en destitución a Dahik. La Corte Suprema avanzó con un proceso judicial. Con Glas pasa algo parecido en lo político.

¿En qué medida la figura del Vicepresidente influye en la institucionalidad?

El Vicepresidente es el que sucede al Presidente ante cualquier eventualidad. Ahí radica su verdadero valor. También se ha buscado con su figura equilibrar ciertas asimetrías que en el Ecuador no se han resuelto.

¿Cuáles, por ejemplo?

En la selección han primado criterios como el equilibrio regional y de género. Se ha buscado también a alguien que represente a un sector económico o social. Alguien que sume legitimidad al Presidente, para que no sea solamente una figura simbólica. Incluso se ha incluido en la papeleta a personas que no han sido del mismo partido del Presidente. Jaime Roldós era del CFP y Osvaldo Hurtado venía de la Democracia Cristiana.

¿La actual vicepresidenta, María Alejandra Vicuña, cubre ese perfil para resolver las asimetrías que hay en el país y darle legitimidad a Moreno?

Aparentemente Vicuña lograría un equilibrio regional, porque ella es de la Costa; está al frente de algunos grupos de Guayas. Se cumple la variable de equidad de género y también intergeneracional, porque es mucho más joven que Moreno. Pero pese a todo eso, la ciudadanía tenía una expectativa muy diferente.

¿Qué era lo que se esperaba del Presidente en torno al reemplazo de Glas?

Primero que salga Glas, por la serie de señalamientos que se han dado por corrupción. Fue sentenciado por asociación ilícita. Luego, que llegue alguien que tenga una experticia en el manejo del sector económico; que sea una figura de conciliación, que pueda ampliar el respaldo a Moreno.

Entonces, ¿cómo se explica que Vicuña haya liderado la terna del Ejecutivo?

El presidente Lenín Moreno trata de cerrar filas enviando una terna del mismo partido con distintas facciones. Vicuña aparentemente es la figura que cierra la disputa interna en Alianza País. Alrededor de ella hay una serie de conversos al morenismo que antes eran ortodoxos correístas. Al parecer se espera que la Vicepresidente ayude a cerrar este capítulo de pugna. Moreno nos dice que no hay un desmarque del proyecto político anterior.

¿En la administración pública, qué papel podrá jugar la Vicepresidenta?

No creo que Vicuña eventualmente pueda encargarse de los temas económicos, sectores estratégicos o de las relaciones internacionales. Hasta ahora lo que se ve es que ella seguirá con las tareas que ya le ha dado el Presidente. En lo social, con la construcción de las viviendas, por ejemplo.

¿Cuál es la lectura política en torno al orden de la terna que estableció el Presidente?

Lo de María Fernanda Espinosa se entiende claramente. En el audio filtrado que puso en un momento incómodo al Gobierno se escuchaba hablar a Eduardo Mangas, que luego tuvo que renunciar al cargo de secretario general de la Presidencia. En cuanto a Rosana Alvarado, que fue tercera, creo que era la menos opcionada y por eso el puesto. Pero es interesante notar el guiño que hace Moreno al frente correísta al poner a tres personas que fueron correístas.

¿La relación entre Moreno, Espinosa y Alvarado queda trastocada?

No, para nada. En política hay bastante claridad. Una terna tiene la condicionante de que el primero tiene mayores oportunidades. El hecho de que dos no hayan resultado elegidas no significa que no vayan a seguir ocupando cargos importantes en el gobierno de Moreno.

¿Cómo influirá en el escenario político venidero la decisión del Presidente?

En el proceso de consulta popular que impulsa puede ser negativo, en la medida que el perfil no se adapta a lo que esperaba la gente. La consulta implica siete preguntas que no necesariamente van conectadas. Las preguntas de carácter político son las tres primeras: muerte civil, reelección indefinida y reestructuración del Consejo de Participación.

Las últimas encuestas dan una amplia ventaja al Sí por la consulta. ¿El efecto de la elección vicepresidencial podrá alterar esas proyecciones?

La relación de confianza de la Vicepresidenta con la población es frágil. Si ella, al igual que el resto de las personas de la terna, era antes defensora de la reelección indefinida y ahora está de acuerdo, esa actitud no genera confianza. Moreno debió pensar mucho. Habría que tomar en cuenta también cómo internamente se habrá negociado la distribución del poder con las personas que plegaron a Moreno. Sobre la consulta, el Presidente puede ganar. Pero si la reelección indefinida o los cambios en el Consejo de Participación no logran un porcentaje mayor a 70% le complican mucho en cuanto a la legitimidad. Esas preguntas son políticas.

Trayectoria

Es doctor en Ciencias Sociales por la Flacso-Ecuador. Magíster en Ciencias Internacionales (UCE). Su último libro publicado es: ‘El populismo en escena ¿por qué emerge en unos países y en otros no?’. Docente de la Universidad de las Américas.

Punto de vista

Considera que la terna propuesta por el presidente Lenín Moreno no respondió a las necesidades que existía en la población de cambio político. Y que esto tendrá un efecto negativo en la consulta. (Diario El Comercio)

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