Compartir

Desde el 23 de febrero, Manolo Rodas Beltrán preside el Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), tras la firma del Decreto Ejecutivo 322, suscrito por el presidente Lenín Moreno.

Rodas se había desempeñado como subdirector de Desarrollo Organizacional del Servicio de Rentas Internas (SRI). También fue Viceministro de Trabajo, entre otros cargos públicos. No acumula experiencia en seguridad social ni en seguros.

Este lunes, 26 de febrero del 2018, está prevista una rueda de prensa del nuevo titular del IESS, en el Hospital Carlos Andrade Marín. Con su llegada deberá enfrentar varios temas prioritarios que actualmente preocupan a trabajadores, jubilados y empleadores.

Transparentar las cifras de la entidad, con nuevos informes actuariales de cada uno de los fondos del Seguro Social, es una de esas demandas. Gremios de empresarios y empleados piden además una auditoría externa del Banco de los Afiliados (Biess).

Pero todos los involucrados coinciden en la urgencia de que se derogue la resolución de la Superintendencia de Bancos, que en el 2016 declaró reservados los estudios actuariales y auditorías del sistema de seguridad social.

El pago de la deuda del Estado con la institución por atenciones médicas a adultos mayores y personas con enfermedades catastróficas es otro tema que preocupa a los afiliados y a los jubilados. El pasado jueves, 22 de febrero , Contraloría ratificó en un informe que el Seguro Social no hizo correctamente el asiento contable de la deuda que debe cobrar al Estado. Solo se colocaron USD 1 900 millones con cargo al Estado.

La elaboración de un examen actuarial a la entidad fue anunciada en enero por el presidente Moreno. Además, indicó que la deuda con la entidad, por USD 2 880 millones a junio del pasado año, se cancelaría a partir del 2019.

La cobertura de estas atenciones por parte del IESS ha impactado en las finanzas del Seguro de Salud, que para este año deberá desinvertir de sus ahorros para cubrir su déficit presupuestario. La sostenibilidad del Fondo de Pensiones también representa una preocupación. Este año se prevé una nueva desinversión, porque los ingresos por aportes de los afiliados al Seguro Social no son suficientes para cubrir los gastos.

Nuevos informes actuariales

La elaboración de nuevos estudios actuariales de cada fondo del IESS es una de las principales demandas. El presidente Moreno anunció, el mes pasado, que estaba prevista la elaboración de un examen actuarial a la entidad.

Sin embargo, estos estudios actuariales son reservados a partir de una resolución de la ‘Súper’ de Bancos, emitida el 2016. Derogar esta resolución también es un pedido urgente de empleadores, trabajadores y jubilados. Según la Constitución, la seguridad social debe regirse bajo transparencia.

Organizaciones sociales presentaron una demanda el pasado jueves, ante la Corte Constitucional, para levantar el sigilo.

Sostenibilidad de Pensiones

Según el Presupuesto 2018 del IESS, los egresos por prestaciones del Fondo de Pensiones ascienden a USD 4 011 millones, pero la entidad solo recibirá por aportes de los afiliados USD 2 138,8 millones.

Esta brecha deberá cubrirla con una desinversión de los ahorros del fondo, por USD 1 669 millones.

Este es el tercer año que se recurre a esta medida; a este ritmo de desinversión, los ahorros podrían agotarse en cinco años.

El déficit se explica por el cambio en las tasas de aportaciones de los afiliados en el 2015, que rebajó la contribución a pensiones, y por la eliminación del aporte fijo del 40% que realizaba el Estado para el pago de pensiones.

Deuda del Estado con salud

A junio del pasado año, la deuda del Estado con el IESS por atenciones a adultos mayores y personas con enfermedades catastróficas ascendía a USD 2 880 millones.

Según la Ley de Seguridad Social, el Estado debe costear con su aporte estas atenciones. Pero desde la promulgación de la norma, no ha cancelado ningún valor.

Para este año, según el presupuesto del IESS, el Estado debería transferirle USD 564,6 millones. Con ello el ente prevé cubrir parte del déficit del Seguro de Salud.

Pero el presidente Moreno anunció que la deuda se cancelará a partir del 2019. Además, el Ministerio de Finanzas dice que se debe definir correctamente el monto.

Atención sin financiamiento

Los hijos menores de 18 años de afiliados y jubilados son dos grupos de población que reciben cobertura de salud del Seguro Social, sin contar con el debido financiamiento.

Solo en el 2017, el Instituto de Seguridad Social atendió a 2 millones de menores de edad, lo que representó para la entidad un gasto por USD 170,15 millones.

La ampliación de la cobertura de salud para hijos de afiliados y jubilados, de 6 a 18 años, fue aprobada sin una contraprestación económica, según expertos en seguridad social, como Carmen Corral. Esta situación agravó el estado del Fondo de Salud, que para este año no cuenta con suficientes ingresos para cubrir gastos.

Seguro Campesino, en déficit

Este fondo se financia de forma independiente. Pero sus ingresos tampoco alcanzas para cubrir los egresos.

Para este año, según el presupuesto, el déficit del seguro será de USD 196,4 millones. Para cubrir la diferencia, el IESS espera una transferencia del Estado y desinvertir de los ahorros del Biess.

Este fondo brinda cobertura de salud a los jefes de familia afiliados, junto a todos los familiares que viven bajo su dependencia.

En total son 1,2 millones de personas bajo este seguro, que se financia con el aporte de USD 2,69 mensuales de los jefes de hogar, una contribución del 1% de los afiliados, el aporte estatal y de los seguros de salud privados. (Diario El Comercio)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí