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Hay diferencias. El manejo de la deuda pública, durante la década pasada, provoca reacciones distintas dentro del gobierno de Lenín Moreno. Sus ministros tienen tesis opuestas, por ejemplo, sobre la utilización de empresas públicas para adquirir préstamos.

Para el ministro de Hidrocarburos, Carlos Pérez, es necesario separar las funciones del Estado para evitar irregularidades. Durante la administración del expresidente Rafael Correa, dichas funciones se mezclaron.

EXPRESO informó, el martes, que el Ministerio de Finanzas y Petroecuador firmaron, en diciembre de 2014, un convenio para que la empresa pública obtenga dinero para financiar obras del Gobierno. El problema es que ninguna de las dos entidades registró el monto. Es más, el valor total no es difundido aún.

Pérez dijo que el convenio, en vigencia hasta 2020, no será utilizado. No es correcto, cree, que una empresa pública busque dinero para proyectos estatales. Esa es obligación del Ministerio de Finanzas, dijo.

El titular de esa cartera de Estado, Carlos de la Torre, es más flexible. Para él, el convenio es más amplio y no debe estigmatizarse. “Es un mecanismo para optimizar canales de financiamiento”, explicó.

Según contó a este Diario, el gobierno de la autodenominada revolución ciudadana no tuvo más opción que firmar este tipo de acuerdos porque obtener créditos era más complejo. Ese fue el motivo, además, para contratar deuda con plazos cortos y tasas de interés elevadas.

En ese terreno, las deudas con China destacan. Cerca del 30 % de la deuda reconocida por el Gobierno tiene como destino el gigante asiático.

¿Cuál es el problema con China? Sus condiciones son estrictas, las tasas de interés superan el promedio de organismos multilaterales y, lo más grave, si algo no es del agrado de las autoridades de ese país, los desembolsos a favor de Ecuador se suspenden aunque no tengan relación.

La venta anticipada de crudo es el caso estrella. Petroecuador, a finales del año pasado, buscaba mejores condiciones de precio. El cambio disgustó a las petroleras chinas y, como medida de presión, los bancos de ese país dejaron de entregar dinero ofrecido a Ecuador. Eso pese a que los contratos de deuda no eran los mismos.

“Es el problema de poner todos los huevos en la misma canasta”, dijo Pérez. Para él, es incorrecto que los bancos de China dejen de entregar recursos por acciones ajenas al contrato bilateral de préstamo.

De la Torre no cree que todos los huevos estén en el campo de China, aunque reconoció que la estrategia es poco favorable. “Ellos están interconectados”, afirmó.

Pese a las ópticas distintas, Lenín Moreno tiene claro el objetivo común. Los ministros coincidieron en que el primer mandatario ordenó que no se hagan más operaciones de crédito a través de Petroecuador. (Diario Expreso)

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