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El Gobierno pule siete nuevos modelos de contratos que plantean cambios a la jornada laboral y a los horarios de trabajo para ciertas actividades, una política con la que busca aumentar el empleo.

De ellos, el Ministerio del Trabajo presentó ya cinco tipos de contratos a representantes del sector productivo, explicó Xavier Sisa, director jurídico de la Cámara de Industrias y Producción (CIP).

Estos modelos son para actividades turísticas, bananeras, de palmicultura, agrícolas y ganaderas. Algunos gremios se reúnen hoy (8 de enero del 2018), en Quito, para analizar los planteamientos.

Uno de ellos es establecer un máximo de 100 horas de trabajo al mes, pero discontinuas. Por ejemplo, un hotel podrá contratar a un trabajador el viernes, sábado o domingo por las horas que dure un evento.

Actualmente, un trabajador labora 160 horas al mes distribuidas en cinco días, cada una jornada de ocho horas. Aunque la legislación fija contratos eventuales, el recargo que se aplica es del 35%, lo cual no es un incentivo para el empleador, explicó Sisa.

Otra opción que plantea el Ministerio del Trabajo, especialmente para ganadería y agricultura, es una jornada diaria de seis horas distribuidas durante seis días (36 horas).

El Ministerio plantea tres condiciones para la firma de estos contratos. Una es que aporten en la generación de nuevo empleo o que regularicen actividades informales.

Segundo, un alza en el pago de sueldos entre el 15 y el 20%, aunque aún no ha dado detalles de cómo se aplicará. Y que se usen para actividades no principales de las empresas.

Los productores tienen algunas observaciones. Para Richard Salazar, presidente de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano, es fundamental que las empresas puedan migrar a los actuales trabajadores a las nuevas modalidades.

Para que esto sea posible, el director jurídico de la CIP cree que no basta con proponer nuevos contratos, sino emitir una regulación para cada actividad. También, sugirió establecer una jornada de 40 horas distribuidas en seis días para los sectores agrícola y ganadero. Caso contrario se paga a un trabajador que labora 36 horas lo mismo que se cancela a uno que cumple la jornada completa, lo cual es discriminatorio.

Permitir la migración de los actuales trabajadores a las nuevas formas laborales propuestas sería precarizar el trabajo, comentó José Villavicencio, titular del Frente Unitario de Trabajadores. Los trabajadores piden al Gobierno fijar control para evitar esto.

El ministro del Trabajo, Raúl Ledesma, aclaró que las nuevas modalidades serán para la incorporación de nuevos empleados y no para quienes ya cuentan con un contrato.

Para Gabriel Recalde, director académico del Centro de Estudios de la Política Laboral, se deben tener en cuenta dos aspectos en la discusión.

Uno, es que se cumpla con las 48 horas de descanso consecutivas y, segundo, el pago del recargo del 100% para las horas extras, conforme al artículo 55 del Código del Trabajo.

“La jornada extra no tiene un límite, por lo que es necesario no exagerar en su uso para precautelar la seguridad y salud de los trabajadores, en especial en áreas donde predomina la actividad física”.

El Ministerio de Trabajo también anunció la semana pasada que está en agenda el diseño de contratos para las áreas forestal y pesca. El sector de la construcción igualmente espera que se diseñe un nuevo tipo de contrato de duración menor a un año, dijo el presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción (Camicon), Silverio Durán.

Sector turístico

El Gobierno propone un contrato de evento, que incluye una jornada de 100 horas mensuales, que pueden ser parciales o completas.

Para el presidente de la Cámara de Turismo de Pichincha, Diego Vivero, la propuesta es positiva porque ahora para los eventos se usa personal permanente, con recargo de horas extras, o servicios de otras empresas.

Sector agrícola

La propuesta gubernamental apunta a una jornada diaria de seis horas durante seis días.

El Gobierno establecerá modalidades específicas dentro del sector como el contrato para el sector floricultor.

En las mesas de diálogo, los floricultores pidieron un horario propio para el sector, que les permita distribuir las 40 horas semanales de trabajo lunes a sábado.

Sector palmicultor

El Gobierno plantea un contrato que incluye jornadas laborales con una duración máxima de 100 horas mensuales, que pueden ser parciales o completas. Los plazos propuestos para este tipo de contratación pueden ser de entre 90 días a un año.

De acuerdo con el Ministerio de Comercio Exterior, este sector constituye el 4% del PIB agrícola del Ecuador.

Sector bananero

El contrato propuesto por el Gobierno plantea jornadas de 100 horas mensuales de trabajo, las cuales pueden ser parciales o completas.

Las horas de trabajo diarias se establecerán según las épocas de labor en el año.

Según Acorbanec, actualmente las cuadrillas de peones, normalmente, trabajan para varios productores y no tienen empleo fijo.

Sector ganadero

La propuesta gubernamental apunta a una jornada diaria de seis horas durante seis días.

En este caso se puede aplicar el sistema de horas efectivas, mediante el cual se divide la jornada en dos partes (algunas horas en la mañana y otras en la tarde).

Dentro del sector, el Gobierno establecerá modalidades específicas como el “contrato de ordeño”. (Diario El Comercio)

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