Compartir

Hay incertidumbre sobre la generación de inversión privada necesaria. El país crecerá en 2,2% este año.

Aunque los organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recibieron con calificaciones positivas la visita de las autoridades ecuatorianas a Washington y Nueva York, EE.UU., sus pronósticos de crecimiento para el país proyectan un panorama decreciente hasta 2021.

Esto debido a los ajustes y ahorros que el Gobierno deberá hacer para equilibrar las cuentas fiscales, pero sobre todo, ante la incertidumbre de si en los próximos años se podrá generar la inversión privada necesaria para reemplazar al Estado como principal motor de la economía.

Así, según los análisis del Banco Mundial, el país crecerá en 2,2% en 2018, pero desde 2019 experimentará un descenso continuado al 1,5% de crecimiento del PBI hasta llegar al 0,9% en 2020 y 2021. Eso significaría que la generación anual de riqueza no superaría el crecimiento poblacional y que las oportunidades de desarrollo y  creación de empleo se verían mermadas.

Criterios 

Santiago Levy, vicepresidente de Sectores y Conocimiento del BID, explicó que para sobreponerse a estos pronósticos el principal instrumento debe ser el fomento de las inversiones, sobre todo del sector privado.

La estabilidad macroeconómica es un buen punto de partida para lograr que la economía avance. Pero para crecer más vigorosamente, necesitamos invertir más y más productivamente, y atacar los cuellos de botella que limitan el crecimiento, incluyendo el diseño de sistemas impositivos, bajos niveles de ahorro, restricciones crediticias y carencia de mercados competitivos que recompensen la productividad”, agregó.

Un paso importante en el objetivo de impulsar la inversión privada fue la firma, el viernes pasado en Guayaquil, de 114 contratos por 9.435 millones de dólares para varios proyectos productivos en sectores como  alimentos y bebidas, industria, comercio, turístico  y tecnología.

Según Walter Spurrier, analista económico, este tipo de inversiones son las que más cuentan, puesto que los empresarios traerán dinero del exterior.

Significa un ingreso de divisas, lo que mejora la balanza de pagos, muy deteriorada por el creciente costo de servir la deuda pública”, puntualizó.

Situación

Sin embargo, esta nueva entrada de capitales vendrá a cubrir el hueco dejado por la desaceleración de la inversión pública y su impacto no será inmediato, sino que se dividirá en los próximos tres años. Pablo Campana, ministro de Comercio Exterior indicó que el impacto de estas inversiones será de 5.900 millones adicionales al PIB en los próximos años, lo que permitirá un incremento de la economía en el 1%.

EL DATO
Ecuador está alrededor de 10 puntos por debajo de los niveles de 26% del PIB en inversión privada que ayudaron a mejorar los estándares de vida de países asiáticos como Corea o Singapur.
Esto, desde la perspectiva de Federico Mileni, analista de crecimiento económico para banca de inversión, aunque es un paso en la dirección correcta, no alcanzaría para generar la suficiente riqueza para mejorar sustancialmente la generación de empleo y la formación de las empresas.

Países como Ecuador necesitan crecimientos de PIB de entre el 4% al 5%, durante por lo menos 10 años para comenzar a cerrar las brechas de desigualdad y pobreza. Para esto también es importante trabajar en una agenda nacional de productividad”, aseveró.

En este sentido, un ejemplo es la agenda creada en Chile, con siete ejes como planes de apoyo a sectores con ventajas para exportar, infraestructura, apoyo a las pymes, a emprendimientos e innovación, mejorar la eficiencia de las regulaciones, mejorar el mercado interno vía competencia e inclusión.  (Diario La Hora)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí