Compartir

Tras su triunfo sobre el banquero Guillermo Lasso, el presidente Lenín Moreno ha reconfigurado la política nacional.

Al expresidente interino Andrés F. Córdova se le atribuye una de las frases que han descrito el devenir de los tiempos republicanos: “En política ecuatoriana es posible hasta freír granizo”. El año 2017 será inolvidable para muchos de los actores políticos de la última década, tanto los que se sienten traicionados como los que ven cierta intención de cambio que no era previsible.

El protagonista de la política nacional, al término de este año, ha sido el presidente Lenín Moreno, luego de 10 años de hegemonía de su antecesor. Desde su campaña electoral, Moreno anunció que impulsaría un “cambio de estilo” que, en la práctica, implicó el rompimiento con todo un sector de su tienda política, que le exigía mayor sintonía con el Régimen anterior.

En la actualidad, el vicepresidente, Jorge Glas, exhombre fuerte de la administración anterior, se encuentra preso como autor de asociación ilícita, mientras el Gobierno impulsa una consulta popular que, entre otras cosas, podría prohibir la reelección indefinida. Estos fueron los hitos políticos que Moreno promovió en sus primeros meses en el poder.

Elección

La noche del 19 de febrero, el país se acostó sin certezas sobre la realización o no de una segunda vuelta entre los dos finalistas en la carrera presidencial. Con el paso de los días, y en medio de constantes protestas en los exteriores del Consejo Nacional Electoral (CNE), se ratificó que Lenín Moreno se quedó a medio punto de ganar las elecciones en primera vuelta. El balotaje entre Moreno y Guillermo Lasso se realizó el 2 de abril, en un contexto en el que los estudios previos de importantes encuestadoras le daban el triunfo al candidato opositor. Una vez conocidos los resultados oficiales, Moreno fue proclamado presidente electo con el 51,16% de los votos.

Cambio de estilo

Como presidente electo, Moreno le pidió al excontralor Carlos Pólit, procesado en varios delitos de la trama de corrupción de Odebrecht, que desistiera del juicio por calumnias contra los miembros de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA), entre los que se encontraba la primera mujer senadora de la historia nacional, Isabel Robalino, de 90 años. Pólit le hizo caso y Moreno pidió mayor “responsabilidad” a las organizaciones como la CNA, cuyas denuncias con el tiempo resultaron ciertas.

También pidió, en esa ocasión sin éxito, a Carlos Ochoa que no aplicara sanciones a los medios de comunicación contra los que la Superintendencia de Información y Comunicación dijo haber encontrado “censura previa”, por no reproducir un artículo del medio argentino Página 12 contra el candidato Lasso. En su posesión como Presidente anunció la mantención de la dolarización, la no realización de las ‘sabatinas’ y manifestó que la “libertad de expresión es el alma del pueblo”.

 ‘Mesa servida’
El 11 de julio, a menos de dos meses de asumir el mando, Moreno anunció, en el marco de un encuentro con miembros de un Frente Anticorrupción que formó, que la situación económica del país era “sumamente difícil”. “No hay tal mesa servida, esa es la pura y neta verdad”, dijo el primer mandatario, en relación al estado en que recibió el país de manos de Rafael Correa. “Entiendo que todo eso fue consecuencia de mucho trabajo y esfuerzo por reinstitucionalizar el país, pero, por favor, creo que se podía haber sido un poquito más mesurado al momento de dejar cuentas en mejores condiciones”.

Si bien estaba distanciado de su antecesor, de quien fue vicepresidente por 6 años, es la primera vez que lo criticó abiertamente. “Ahora se respira libertad y eso es maravilloso”, mencionó, “toda la gente va ir abandonando su comportamiento ovejuno y empezar a respirar esa libertad nueva”.

Los dedos lo apuntan

Las tensiones entre Moreno y su vicepresidente, Jorge Glas, se crisparon conforme las investigaciones del caso Odebrecht avanzaban y aparecían más indicios contra el segundo mandatario. Glas llegó a decir que Moreno prepara un “paquetazo” y Moreno que “el dedo apunta cada vez más” hacia Glas.

El 3 de agosto, el Presidente firmó su Decreto No.100, con el que decidió retirarle todas las funciones al segundo mandatario, que fue el absoluto encargado de los Sectores Estratégicos e incluso del Comité de la Reconstrucción de Manabí durante el gobierno de Correa. Moreno ha criticado abiertamente la corrupción del gobierno de su sucesor y señaló que el expresidente fue “responsable político” de la misma. Sin embargo, él fue parte de ese gobierno, no sólo como vicepresidente, sino también como Enviado de las Naciones Unidas sobre Discapacidad y Accesibilidad, para lo cual el Estado ecuatoriano le asignó más de 1,6 millones de dólares.

Consulta Popular

El 2 de octubre, día en que se entregó a la Justicia su vicepresidente, Jorge Glas, Lenín Moreno utilizó su espacio ‘El Gobierno Informa’ para anunciar las 7 preguntas de la consulta popular que planteó.

Esta consulta contiene preguntas sobre la supresión de los derechos políticos de los corruptos, el cese de los miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, la prohibición de la reelección indefinida, la eliminación de la Ley de Plusvalía, la ampliación de la zona intangible del Yasuní, la restricción de la minería metálica y la imprescriptibilidad de delitos sexuales contra niños y adolescentes. Ya que la Corte Constitucional sobrepasó el plazo legal para emitir su dictamen, Moreno convocó la consulta el 29 de noviembre, la misma que se realizará el 4 de febrero del 2018. (Diario La Hora)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí