Compartir

Retrasos, fallas en las obras, sobreprecios. La lista de irregularidades alrededor de las obras del gobierno anterior crece a diario. Desde el sector eléctrico, por ejemplo, se suma un nuevo reclamo que genera complicaciones y multas.

La hidroeléctrica Sopladora, una de las obras emblemáticas de Rafael Correa, inició en 2011 y tardó cinco años en estar lista. El 26 de agosto de 2016 se inauguró la planta, pero quedaron obras complementarias y equipamientos por continuar y concluir.

A la fecha, esos trabajos siguen sin resultados. ¿El responsable? Según la Unidad de Negocios Hidropaute, entidad a cargo del manejo de Sopladora, el consorcio CGGC- Fopeca debía realizar las obras complementarias, pero no hay conclusiones. Guillermo Utreras, gerente subrogante del proyecto Sopladora, notificó del incumplimiento desde inicios de año. En enero, dice, la empresa de origen chino no terminó su labor. Sin embargo, no se han aplicado castigos legales o sanciones.

La falta de solución provocó que el 14 de marzo Utreras informe -mediante un memorando al que tuvo acceso EXPRESO- al gerente general subrogante de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), Jorge Moscoso, la existencia de multas acumuladas que deben cobrarse al consorcio. A esa fecha, dichas multas por incumplimiento y atraso superaban los 305 millones de dólares. (ver cuadro).

La novedad fue comunicada, además, al Ministerio de Energía Renovable y Electricidad.

Utreras informó que “lastimosamente el contratista incumple con la terminación de las subsanaciones que debe realizar, lo que imposibilita la suscripción del acta de entrega recepción provisional del contrato”.

EXPRESO intentó comunicarse -vía telefónica y por correo electrónico- con el consorcio pero, hasta el cierre de esta edición, no hubo una respuesta oficial. Tampoco hubo un pronunciamiento, pese al pedido de la Embajada de China en Ecuador.

No solo son las multas por cobrar. La salida de la empresa privada con obras por concluir pone en cuestionamiento el correcto funcionamiento de una de las ocho hidroeléctricas que promocionó el gobierno anterior. Según un informe presentado el 14 de febrero, hay pendientes que generan fallas electromecánicas que deben repararse de inmediato.

Esas obras de subsanación costarán más de 10 millones de dólares.

Miguel Cordero, gerente de Celec-Hidropaute, detalló las inconsistencias y elaboró una serie de alternativas para continuar con el trabajo desde el sector público.

Este Diario intentó comunicarse con el ministro encargado de Electricidad, Carlos Pérez, para saber los resultados de la intervención pública en la obra energética. Celec y la unidad de negocios Hidropaute tuvieron que actuar de emergencia para evitar que la planta, que genera 487 megavatios de potencia, deje de funcionar. El ministro todavía no responde al pedido de información oficial.

La Controversia

Fiscalización

La Fiscalizadora de la obra hidroeléctrica determinó que parte del contrato con Fopeca tenía zonas inconclusas, incompletas e inaceptables. Esas determinaciones generaron las multas que se intentan cobrar.

Contratos

Los representantes de las empresas eléctricas ecuatorianas buscan, según los comunicados enviados a las autoridades, formas de pago y de terminación. “Es fundamental buscar la vía más expedita para proceder al cierre de los contratos”.

Servicio

La salida del consorcio de origen chino de la planta hidroeléctrica Sopladora no ha generado, todavía, complicaciones en la entrega del servicio eléctrico. Las reparaciones y atenciones, sin embargo, son urgentes. (Diario Expreso)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí