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Tras la victoria en la consulta popular, el Régimen del presidente, Lenín Moreno, debe decidir la forma en que mantendrá la relación, los próximos tres años, con los sectores y movimientos sociales, muchos de los cuales fueron cruciales para obtener el triunfo del 4 de febrero.

La socióloga Natalia Sierra está convencida de que los resultados no se debieron al liderazgo del primer mandatario sino a que la sociedad quiso cambiar cuestiones que no consideraba convenientes. “El respaldo no es absoluto y eso le da fragilidad si es que Moreno no mantiene una relación de diálogo”, señaló.

En la opinión de la asambleísta Elizabeth Cabezas (PAIS), el diálogo “no puede ser una herramienta momentánea sino “tiene que ser parte de todo este proceso que nos va a ayudar a tomar acciones y medidas conectadas con los ciudadanos”.

Cabezas no está de acuerdo con la apreciación del excanciller Ricardo Patiño, de que la base dura correísta, que en febrero y abril del año pasado votó por Moreno, en esta consulta votó en contra. Sin embargo, sí cree que el electorado morenista se amplió con el apoyo de movimientos sociales. “Una de las grandes virtudes de esta consulta es que ha sido una sumatoria de fuerzas, aquí se ha visto una suma de coincidencias y expectativas”.

El analista Luis Verdesoto observa que la consulta generó una “coalición electoral de facto mucho más amplia de la que tuvo el Presidente luego de su elección”, pero para sostenerla requiere generar confianza en la población.

Uno de los factores que observa es el desgaste de su gabinete. “Correa podía hacer gabinetes donde sus ministros no tuvieron representatividad, Moreno requiere de ministros que creen confianza”, piensa.
Para Sierra, junto a la necesidad de estrechar la relación con los movimientos sociales, el Presidente debe entender que el aplazamiento de los temas importantes del país, causado por la consulta popular, se terminó.
CIFRA
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meses en el poder  cumplió Lenín Moreno  el sábado. 

Manuela Gallegos, exsecretaria de Pueblos, comenta que ha leído y analizado las reformas que se plantean dentro de PAIS. “Exactamente lo mismo que están haciendo en su movimiento es la forma de construir las cosas para que duren largo tiempo, desde abajo”, dice.

La consulta tiene el efecto colateral, para ella, de ver claramente las zonas del país donde el Presidente tiene apoyo y aquellas donde requiere trabajar más. (Diario La Hora)

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