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La contracción del sector se inició en 2015 con la reducción de la inversión estatal.

El empleo en el sector de la construcción, así como el volumen de obras y las perspectivas de mejora del sector, continuaron su caída libre hasta finales de 2017, tras 12 trimestres consecutivos de resultados negativos. Esto de acuerdo  con las cifras del Banco Central del Ecuador (BCE).

En razón del estudio de opinión empresarial del BCE, a noviembre pasado, la variación mensual del personal ocupado en la construcción fue de -2%. Según esta entidad, los empresarios consultados para esta encuesta consideraron que este comportamiento continuaría en diciembre, aunque en menor proporción, puesto que se esperaba una reducción de 1%.

También se registró una leve reducción de obras construidas en -0,4% entre octubre y noviembre. Para el siguiente mes, las previsiones del sector señalaron un decrecimiento de -0,5% en esta variable.

Por otro lado, el precio promedio de los materiales de construcción se mantuvieron casi sin variación durante un año. En noviembre aumentó levemente en 0,1%. Asimismo, para el siguiente mes, el incremento en el precio de los insumos fue de 0,3%.

El saldo de la situación del negocio fue de -9%, es decir, la cantidad de empresas del sector de la construcción que mencionaron estar peor, fue superior a la cantidad de empresas que consideraron estar mejor. El saldo sería nulo para diciembre según las expectativas que tenían los empresarios.

La esperanza oficial
Con la presentación de las Cuentas Nacionales, la gerenta del BCE, Verónica Artola, admitió que a pesar del crecimiento del PIB ecuatoriano, dos sectores mostraron cifras negativas al tercer trimestre de 2017: el sector petrolero, por la reducción de los precios internacionales del crudo, y el sector de la construcción, que registró una contracción de 8,5% en cifras interanuales.

“El sector de la construcción todavía no mostró signos de recuperación”, dijo, pero agregó que las previsiones del BCE indican que en 2018 comenzarán a manifestarse señales positivas. “Esperamos que cambie la tendencia en este segmento, no solo por el apoyo del sector público sino también del privado”, manifestó.

Uno de los componentes de la economía que se ve directamente afectado por la caída de la construcción es la Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF), cuyo 70% está compuesto por el comercio de equipos y maquinaria del sector.

Los componentes del PIB que permiten un crecimiento económico sostenible a largo plazo, las exportaciones y la inversión física contribuyeron de manera negativa al resultado del PIB global en el tercer trimestre de 2017.

Respecto a la inversión física en construcción o en maquinaria y equipo (la denominada formación bruta de capital fijo), la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) recuerda que la contracción interanual de 2,3% registrada en el tercer trimestre del año pasado fue la décima caída consecutiva y que el volumen de inversión del tercer trimestre de 2017 fue similar al de igual período de 2011. 

Una normativa que empeoró las cosas
°  A un año de la vigencia de la Ley de Plusvalía, los representantes del sector no consiguen asimilar su impacto. Esta normativa fue aprobada en un momento en que la construcción ya enfrentaba una reducción del personal y de las ventas.

Durante el primer trimestre de 2017, poco después de que la Ley entró en vigencia, el Banco Central registró una contracción del 7,3% en el sector. Esto con respecto al mismo período de 2016. Como consecuencia, las reservas para obras nuevas bajaron en más del 40%. Silverio Durán, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción (Camicon), considera que la Ley debería ser reemplazada por una nueva. “Lo que se necesitaría son mecanismos más eficaces para controlar la especulación. No debe gravarse (el tributo) al producto de la construcción (inmueble), sino al terreno”, dijo.

Jaime Rumbea, presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Viviendas de Ecuador (Apive), coincide con la derogación de la Ley. Y la prueba de la afectación se evidenció en abril, cuando las ventas normalmente aumentan.

Ese mes, explica, tiene un mejor desempeño por el pago de utilidades, pero este año, por primera vez desde 2005, abril tuvo una caída de 9% respecto de marzo.  “La vivienda -dice- es el ahorro directo de los ecuatorianos. Con la Ley todo lo que esté arriba de la inflación se lo lleva el Estado”. (Diario La Hora)

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