Compartir

Temerosa, con su mirada fija al suelo, como reprochándose la situación en la que se encuentra, Marcela*, de 16 años, acude a una casa de salud en la ciudad para su chequeo médico, pues está a pocos días de dar a luz a su hijo.

Ella cursa apenas el segundo año de bachillerato, sin embargo, ya tuvo que abandonar sus estudios, pues es un embarazo con riesgo y debe cuidarse mucho, no hacer esfuerzo físico y tampoco tener sobresaltos.

“Nunca pensé que esto pasaría, salimos con mi novio como en muchas ocasiones, pero en un momento de descuido pasó, creo que en ese momento nunca piensas”, comentó.

A decir de Marcela, en la casa, el colegio, en todos lados se habla de planificación, pero nunca les dicen cómo, “siempre vienen con discursos de confianza, de diálogo y demás, pero nunca están dispuestos a escucharnos”, dijo.

Según la adolescente aunque al principio las dudas, los enojos y el mismo estado de embarazo hicieron que se deprima al punto incluso de querer cometer “locuras”, pero su fortaleza y el apoyo de su novio, mayor con pocos meses, le ayudaron a continuar.

Un caso similar es el de Martha*,  de 17 años, quien tiene ocho meses de embarazo y sabe que su vida cambió drásticamente a partir de este “descuido” como ella lo llama.

“Nosotros sabíamos sobre los métodos anticonceptivos y todo, hay tanta información, no se cómo fuimos tan ingenuos”, dijo.

Ella asegura que en su colegio rara vez recibió charlas de cómo usar el preservativo, y nunca sobre sexualidad y prevención.

En los dos casos tuvieron que de algún modo adecuar sus uniformes al crecimiento de sus vientres mientras continuaban en clases, luego con el bebé no saben cómo terminarán sus estudios.

Este es el drama que centenas de adolescentes tienen que vivir, puesto que según datos proporcionados por la coordinación Zonal 3 del Ministerio de Salud, 2.329 adolescentes han sido atendidas en periodo de embarazo en las diferentes casas de salud públicas en el 2017.

Estrategias fallidas

Hasta el 2014 se contaba con la denominada Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar y Prevención del Embarazo de Adolescentes (Enipla), programa que fue cuestionado por el expresidente Rafael Correa, quien aseguró que este plan tenían lemas como ‘Soy libre y disfruto de mi sexualidad’, los mismos que estaban mal fundados aduciendo que, “desde ese punto de vista mi perro Segismundo también es libre porque disfruta de su sexualidad”.

En el 2015 el exmandatario cambió el Enipla y posicionó el nuevo programa, denominado Plan Familia, el mismo que incluía incentivar a los jóvenes a retrasar su vida sexual, fomentando la abstinencia hasta el matrimonio, programas y actividades multisectoriales para recuperar el rol protagónico de las familias.

Sin embargo, Plan Familia generó varias controversias, las mismas que impulsaron al presidente Lenín Moreno a derogarla mediante Decreto Ejecutivo el 24 de mayo del 2017.

Tome Nota 
En el 2017 en el Hospital Regional Docente Ambato se registró 727 partos de adolescentes de 15 a 19 años

Para Moreno los adolescentes deben tener libertad, pero no una libertad primitiva, sino con responsabilidad, con educación y espacio para la razón.

Una nueva propuesta

Eduardo Gualán, director zonal de Promoción de la Salud e Igualdad, manifestó que ahora se está trabajando en un Plan Nacional de Salud Sexual y Salud Reproductiva la misma que es una planificación integral que enmarca todas las acciones como Ministerio de Salud Pública.

A decir de Gualán este plan se concentra en prevención de embarazo adolecente, prevención de enfermedades, prevención de maternidad, salud sexual y reproductiva, salud integral para atender a personas víctimas de violencia sexual, cáncer o VIH, entre otras aristas.

A decir de Marcia Masaquiza, especialista Distrital de Promoción de Salud, se están socializando con todos los responsables de llevar a cabo este trabajo a fin de que no se realicen “parches” o “actividades de relleno”.

Un vacío que no se llena

Paola Cordovilla, estudiante, manifestó que el tema de la sexualidad sigue siendo un tabú y que no se lo topa de ninguna manera, sobre todo en los sectores rurales, y aunque en su colegio existen compañeras embarazadas, no se brinda un verdadero proceso de prevención.

Criterio que lo comparte Fanny Zúñiga, representante del grupo de interés joven del Gobierno Provincial de Tungurahua, quien manifestó que en realidad los embarazos adolescentes es una problemática alarmante y lo que más preocupa es que no se logra aterrizar en campo ninguna estrategia planteada desde el Gobierno.

“Uno de los problemas es que no se articula el trabajo, por ejemplo, no se puede realizar una difusión en unidades educativas, por lo que realmente no llega a los adolescentes, solo queda en papel, en planificación”, comentó.

Según la activista, tanto con el Enipla como con Plan Familia se tenía el plan macro, pero nunca se logró llegar a los adolescentes en territorio.

Preocupación similar tiene Mercy Muñoz, del Comité Provincial de Mujeres, quien asegura que no se cuenta con espacios donde los adolescentes puedan acudir para una adecuada información y acompañamiento, puesto que “cuando llegan los adolescentes a centro de salud, al colegio, a la misma casa quieren ser escuchados, pero no lo hacen porque no se encuentra personas preparadas para abordar correctamente en estos espacios”, comentó.

Según la activista Plan Familia fue un retroceso y lo que se espera es que se tenga un abordaje claro, sin tapujos, ni miedos, para de este modo reducir los índices que se tiene en cuanto al embarazo en adolescentes. (Diario La Hora) (*Nombre protegido)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí