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Ni un solo lugar en la provincia está autorizado hasta el momento para la reproducción de mascotas, así lo afirmó Javier Rodríguez, director distrital de la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de Calidad del Agro (Agrocalidad).

El Director indicó que actualmente están identificados y autorizados 37 centros entre hospitales y clínicas veterinarias, los mismos que tienen únicamente la disposición de atender y manejar a las mascotas que lleguen.

“Estamos en el proceso para la instalación de criaderos, porque cada animal doméstico que se vaya a poner a la venta debe provenir de lugares registrados para el afecto y que cumplan con la normativa dispuesta”, explicó.

Rodríguez, además dijo que la tenencia y reproducción doméstica está permitida, pero cuando la persona dispone de varios reproductores es indispensable que cuente con la asesoría de un médico veterinario para evitar que las mascotas contraigan enfermedades.

“En los lugares que se detectan estas actividades primero se les notifica y posterior se le da un tiempo para que presente los planes de acción, en caso de no acatar se procede con las sanciones”, comentó el Director.

Situación

Pese a que la reproducción de perros y gatos para posterior su comercialización no está permitida, en varios lugares se continúa realizando esta actividad con la finalidad de obtener réditos económicos.

Paulina Jiménez, activista de la Fundación ‘Patitas Anónimas’, la cual se dedica el rescate de mascotas en situaciones de riesgo, argumentó que los criaderos son la “denotación de que el humano es el ser más cruel en la tierra”.

EL DATO
​Solo el Albergue Municipal de Ambato cuenta con el permiso de funcionamiento de Agrocalidad.
Esto debido a que expresó que las personas dedicadas a este fin explotan a seres que sienten y que son vulnerables, además indicó que en la labor que realiza ha podido evidenciar que son maltratados.
“Hemos rescatado perritas que han sido abandonadas, porque ya llegan a una edad madura y ya nos les sirve o también hay casos en los que de tanto haber parido sus órganos están deteriorados”, indicó.

Realidad

Pablo Narváez, médico veterinario, explicó que en los criaderos es bastante común que se suministre a las hembras estimulantes hormonales para controlarles el celo, situación que ocasiona un desgaste nutricional, biológico y fisiológico.
“Una de las prácticas más comunes y la más cruel es el cruce entre mascotas con la misma línea sanguínea, porque cuando esto se da hay una posibilidad alta de malformaciones genéticas, hecho que ocasiona que los cachorros sean sacrificados o arrojados a los basureros”, dijo. (Diario La Hora)

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