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En los mercados y locales se comercializan singulares artículos para atraer a las buenas energías.

Con el deseo de recibir bien el año y que en los 12 meses venideros sean productivos, varios ciudadanos optan por poner en práctica una serie de cábalas para llenarse de buenas energías.

Armando Moya, propietario del local ‘La magia de los inciensos’, explicó que una de las prácticas más comunes en esta fecha es el baño ‘saca sal’, el cual según dijo, permite sacar las malas energías y atraer la buena vibra.

Otra de las opciones es el ritual de las velas, para lo cual es necesario contar con 20 o 12 velas de los colores: rojo que representa al amor, amarillo al dinero y la prosperidad, verde esperanza y trabajo, azul la salud, morado protección de la Virgen, blanco libre del mal y la naranja para el estudio.

Las ceras deben ser encendidas a la medianoche, “la luz de las velas permitirá que la persona esté iluminada y cada mes reciba lo pedido, los precios van desde los 10 centavos”, dijo Moya.

Mientras que Luz Sánchez, quien atiende en un local del mercado Modelo, explicó que los productos más pedidos son las esencias, perfumes y los riegos con los que la persona pueden alejar la mala suerte y llenarse de energías positivas.

La gente que tiene fe les obra para bien, yo llevo aquí durante toda mi vida y he visto que mis clientes pueden curar sus males y el inicio de año es un buen momento para empezar con el pie derecho”, expresó.

Tradiciones

Otra de las cábalas más optadas es el uso de ropa interior amarilla y roja, por ello en varios locales comerciales es posible ver como las prendas de estos colores se ganan el espacio mayor en los mostradores.

Lourdes Basantes, quien aprovechó para realizar sus compras, comentó que para ella y su familia es una tradición portar ropa interior amarilla la noche del 31 de diciembre. “A todos mis hijos igual les ponemos, yo tengo mucha fe en esta práctica”, expresó.

EL DATO
Los productos más adquiridos son los que buscan atraer el amor, el dinero y la salud.
Mientras que Lorena Padilla, quien compró lencería roja dijo que lo hizo con el deseo de mantener el amor y la comprensión con su pareja, “desde que empecé hacerlo me ha ido bien”.

A esto se suma la tradición de comer las 12 uvas y por cada mes pedir un deseo, esta singular práctica permite incluso que el comercio se mueva por la gran demanda de la fruta en estas temporadas.

Yo me conformo con las uvas y tener dinero en mis bolsillos en la noche de Año Viejo, así lo hice el año anterior y me fue muy bien, por eso voy a repetir el mismo ritual con mi familia”, comentó Pablo Santana. (Diario La Hora)

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